La Percusión

Posiblemente, la percusión sea la cuerda instrumental que data de mayor antigüedad. Y una de las que fama de mayor facilidad (totalmente falso) tiene.

Percusión: Historia

En la prehistoria ya existían diversos tipos de instrumentos de percusión. Desde el más simple de todos, como sería golpear un palo con otro, que evolucionaria hasta las actuales “Claves” predominantes en percusión latina, hasta elaborados panderos de cuerpos de madera y parches de piel curtida y tratada.

Los panderos y tambores han estado presentes en todas las sociedades europeas. Sobre todo en los escenarios militares, donde el ritmo de marcha venia dado por los tamborileros.

Además, desde tiempos clásicos, las ejecuciones públicas siempre venían acompañadas de marchas de percusión y obstinatos rítmicos que precedían a la sentencia.

Durante la época barroca, y en el auge de las agrupaciones de cámara y las composiciones para la misma. La percusión únicamente se tenía en cuenta para determinados tiempos. Quedando en un segundo plano, y bajando su “estatus” dentro de los instrumentos musicales. Esto se debe a que muy pocos instrumentos de percusión, tienen la posibilidad de realizar distintas notas. Y en esa época, estaban el clavicordio, piano y los primeros indicios de un instrumento parecido al Xilófono.

la percusión

Mitos de la percusión

Esta época Barroca, es posiblemente el inicio del pensamiento de que la percusión, debido a que muchos de sus instrumentos no pueden cambiar de nota, es un instrumento “fácil” y por tanto menor.

Aun en la actualidad, hay gente que piensa que la percusión puede ser tocada por cualquiera. Algo altamente falso. Porque cuando un músico es percusionista, no solo debe aprender a tocar el bombo o los platillos. Si no que tiene que aprender a tocar los timbales, batería y los instrumentos de láminas. Los cuales precisan de una alta coordinación motriz, mental y de conocimientos de solfeo.

Highligts de la Percusión

Posiblemente, el estandarte de la percusión durante muchos años fuera la batería, debido a su presencia en las bandas de rock, heavy, punk etc… que llenaban estadios con sus canciones.

Aun así, hay obras completas escritas para castañuelas y banda, para xilófonos y agrupaciones de instrumentos de láminas, incluso para máquinas de escribir.

Posiblemente y junto a los mejores baterías de la historia (desde los pioneros del swin durante la segunda guerra mundial, hasta los virtuosos “batacas” del heavy metal, que demuestran habilidades increíbles) destacan los percusionistas latinos, con los bongoos, timbales de mambo, congas, etc… que hacen que resulte imposible permanecer sentado sin bailar al ritmo de su ARTE.

En resumen, se podría decir, que a simple vista, la percusión parece un instrumento fácil. Aunque si bien es cierto, que bajo la responsabilidad de sus ritmos descansan las melodías y armonías de la mayoría de obras. Aunque todo el mundo puede hacer sonar un instrumento de percusión, no todo el mundo puede ser percusionista. La música, sin la percusión, estaría condenada a perder mucha riqueza en sus géneros.

¿Acaso alguien no ha emulado tocar el “We Will Rock You” de Queen; o ha escuchado alguna vez un mambo sin bongoos?