Buenos días.
La cuestión es la que sigue: ¿Quién quiere un Atc?, o mejor dicho ¿Quién quiere un cementerio nuclear?
Desde luego todos llevamos oyendo hablar de este tema a lo largo de toda esta semana y parte de la pasada, pero ¿Cuál es la influencia directa de dicho almacén en el municipio que se acoja?. Por una parte está la importante inversión económica que acarrea a la localidad que acabe siendo escogida para tal menester, albergar residuos radioactivos, y porotra la generación de puestos de trabajo, altamente escasos en estos momentos,ah sin olvidarse del orgullo de poder molestar a los vecinos de otros municipios que se arriesgan a un nunca deseado accidente, pero que no ven un duro por tenerlos cerca.
Pero para mí la cuestión va un poco más allá de lo que supone la inversión económica, damos por sentando que el gran revuelo parte de que se da la oportunidad de “querer” eso que yo siempre escuché que el amor llega, aunque en este caso puedes escoger si quieres o no, a riesgo de no ser correspondido pero es lo que tiene el “querer”. Además se da la circunstancia de que ahora parece ser que los que eran de principio proclives al ISO de la energía nuclear (Cabe decir que mucha más rentable que cualquier otra) parecen tener reparos, en el momento de que se los lleven a su terreno (Me refiero a su Comunidad Autónoma, ya que cada uno es hijo de su padre y de su madre y tiene sus raices), y entonces nos sale la vena de la solidaridad, que si uno gasta más de lo que produce y debería compensarlo de algún modo (Cataluña), y casos parecidos como Castilla la Mancha donde solo lo quieren los alcaldes, y por lo que vemos cada día aparece alguno nuevo, sea del lugar que sea.
Mi conclusión es que a pesar de que en este país a parte de la gente especializada en el sector, es decir la mayoría creo yo, no conocemos mucho de la energía nuclear aparte de lo que vemos a Homer Simpson en la serie de televesión de sobra conocida, considero que el debate más que estar en la calle o en los ayuntamientos deberia estar en lugares más propicios para tal tema como puede ser el ministerio de industria y no el descansillo de cualquier edificio. Por tanto sigo diciendo que lo mejor para todos es seguir viendo a los Simpsons y dejar que lo hagan donde mejor les acaiga para el transporte y almacenage (y si además lo quieren todos, mejor…) que seguir pagandoles a los franceses un montón de dinero, que total ¡Maloserá!.



Domingo, 31. Enero 2010
No fondo, ou non tan no fondo, sempre brota un interés privativo. Aínda non fai moito tempo, un alcalde dun ¿concello ?acudía á Santiago en solidaridade cos veciños en col dun grave problema que afectaba soberanamente ao lugar e ao mesmo tempo, allanaba os camiños para unha ¿empresa? se aproveitase dos recursos naturais do entorno… bueno, pois aquí estamos no mesmo. Non hai un interés común, só un afán por amasar cartos para meter detras da “vija”.
Asi, nos vai…
Martes, 2. Febrero 2010
Eu creo que hai que apostar por unha enerxia totalmente renovable e totalmente segura.crearíase emprego e sería bo para a economía xa que é unha enerxía moi rentable.Deixémonos de tonterías ecoloxistas inxustificadas e de botarlle a culpa de todo ao capitalismo.Apostemos pola enerxía nuclear que nos irá moi ben.